Una vida entre ciencia, movimiento y aprendizaje
Moshé Pinchas Feldenkrais nació en 1904 en Europa oriental y de muy joven emigró a Israel, entonces bajo
Mandato Británico. Allí trabajó, estudió, se interesó por la educación física, la autodefensa y las artes marciales,
y comenzó a investigar de manera práctica la relación entre equilibrio, reacción, fuerza y aprendizaje.
Más tarde se trasladó a París, donde estudió ingeniería, física y disciplinas afines. Trabajó en el entorno
científico de Frédéric Joliot-Curie, en una época marcada por descubrimientos decisivos en física moderna.
Esa formación le dio una mirada rigurosa sobre la acción humana: palancas, gravedad, organización,
sistema nervioso y eficiencia no eran para él conceptos separados, sino partes de una misma experiencia viva.
Su vínculo con el judo fue decisivo. Conoció a Jigoro Kano, fundador del judo, practicó y enseñó artes marciales,
y fue uno de los primeros europeos en obtener cinturón negro. El judo le permitió estudiar en profundidad
la caída, el equilibrio, el uso inteligente de la fuerza, la reversibilidad del movimiento y la posibilidad de actuar
con eficacia sin tensión innecesaria.
Una lesión de rodilla lo llevó a investigar sobre sí mismo cómo podía recuperar función sin depender solo
de una intervención externa. En lugar de pensar el cuerpo como una máquina que se “arregla”, empezó a observar
cómo una persona aprende, compensa, se protege, se limita y también puede reorganizarse. De esa búsqueda
surgieron las dos grandes modalidades de su trabajo: Autoconciencia a través del Movimiento e Integración Funcional.
La biografía escrita por Mark Reese, Moshe Feldenkrais: A Life in Movement, muestra la amplitud de su recorrido:
Europa oriental, Israel, París, ciencia, guerra, judo, investigación, enseñanza y una vida dedicada a comprender
cómo el aprendizaje puede transformar la acción. Su impacto continúa en la educación somática, la salud,
la rehabilitación, la danza, la música, el deporte, las artes marciales y los estudios contemporáneos sobre neuroplasticidad.
Su aporte central fue mostrar que mejorar el movimiento no es simplemente “hacer ejercicios”, sino aprender
a percibir mejor, elegir mejor y actuar con más claridad, sensibilidad y libertad.